Ficha Ramya Bharti

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Ficha Ramya Bharti

Mensaje por Khione el Sáb 20 Feb 2016, 23:20


Ramya L. Bharti
♤ Kill or be kill ♤
Información del personaje

Nombre completo: Ramya Leela Bharti.
Edad: 34 años.
Raza: Mestiza | Hija de Fae Ígneo y metamorfa.
Nacionalidad: Hindú.
Lealtad: Théa.
Orientación sexual: Heterosexual.
Profesión: Sacerdotisa de Théa; guerrera.
Pb: Priyanka Chopra.

Poderes & habilidades

Piroquinesis: Capacidad de crear y controlar el fuego, así como las temperaturas de un determinado lugar (sólo pueden aumentarla). Ramya si bien no puede controlarlo en todo el sentido de la palabra, si puede crear pequeñas flamas.

Transformación animal: El sujeto adopta la forma física de un animal en específico; en el caso de ella, es el de un tigre de bengala.

Timbre: Poder para modificar el timbre de la voz a placer. Solo necesitan haber oído a una persona una vez para imitarla. Además, son capaces de emitir cualquier sonido que quieran, a parte de voces humanas.

Máscara: Capacidad para cambiar a placer unas determinadas características físicas del rostro: color y longitud de cabello; color, tamaño y forma de los ojos, labios y cara; y tamaña y forma de la nariz.

~~~

♤ Posee un amplio conocimiento en manejo de armas de todo tipo, defensa personal y artes marciales. Sabe como armar un arma en poco tiempo, además de potenciar su alcance y sigilo. Además de conocimiento básico en primeros auxilios y plantas medicinales, sin olvidar que también fue instruida en flora tóxica y venenos. En conclusión, fue formada como una guerrera y asesina de élite. Son casi nulos sus rangos de fallo, sin embargo hay veces que sus presas logran evadir su mortífero toque.

♤ Desde muy pequeña integró a su vida los rituales para con la diosa, tanto aquellos que son diarios como también los anuales. Siendo ella parte de las bailarinas y el coro en los cánticos a la diosa, por lo que desarrolló estas áreas.

Familia

Subhan Haim | Humano con visión | Padrastro: Anterior dueño de una de una de las más grandes petroleras del mundo. Se negó a que aquellas "cosas" -los mellizos- viviesen bajo su mismo techo por lo que dictaminó que fuesen separados: mientras Mahavir vivía en una propiedad aparte, Ramya fue enviada a la hermandad de las sacerdotisas donde fue entrenada. Se encargó, también, que aquel que había deshonrado su apellido pagase por lo que había hecho.

Vajra Haim | Metamorfa (cuervo) | Madre: Suma sacerdotisa de la hermandad de la gran madre ubicada en Mumbai. Concibió a sus dos hijos ilegítimos producto de una violación, pero aún así decidió seguir con el embarazo hasta el final. La decisión de su esposo la destrozó por completo, pero trató todo lo posible de velar por sus hijos.

Rhagim Deek | Fae ígneo | Padre Biológico: Jamás supo del embarazo de Vajra y, en los días posteriores a este, pocos recuerdos tuvo de lo que había sucedido puesto esa noche había consumido demasiados excesos como para saber lo que hacía en esos momentos. Fue asesinado y su cadáver expuesto en una de las calles más concurridas de Mumbai con la inicial del apellido de la familia plasmado en su pecho.  
Mahavir Haim | Mestizo (halcón peregrino) | Hermano mellizo: El actual dueño de la petrolera de la familia; también menor de los mellizos. Él y Ramya se conocieron el día que ella fue aceptada como guerrera, manteniendo contacto durante todos esos años en el más completo silencio. Vela por el bienestar de su hermana, sobre todo considerando el asco que tiene como esposo.

~~~

Kushad Bharti | Metamorfo (pavo real) | Esposo: Millonario por herencia. Aceptó el "trato" de Subhan por el mero hecho que le debía demasiado, tanto así que le estaba costando el pellejo. El soportar a una mestiza no era nada comparado con terminar flotando en el ganges.

DESCRIPCIÓN PSICOLÓGICA


Sé firme con ella, Kushad, no dejes que su silencio te engañe. Solo espera su oportunidad para eliminarte de su camino.

Es el filo de una daga en el pétalo de una rosa. La belleza misma de la muerte encarnada en un ser.

Una dama en toda la extensión de la palabra. Delicada, paciente y de andares pausados, como si tuviese todo el tiempo del mundo en sus manos. La envuelve un halo de regia tranquilidad y amabilidad con quien se cruza, dando la impresión que es una criatura salida de tiempos pasados, elegante y etérea. Actúa con modales impecables y espera lo mismo de los demás, por lo que el respeto es necesario para ella. Una mujer pacífica, no es de las que se va al choque de inmediato si las cosas se ponen feas, es más… prefiere la paz ante cualquier enfrentamiento.

Ferviente seguidora de la diosa. Su fe es eterna y sigue de manera estricta cada costumbre o creencia que Théa inculcó en su pueblo. Haría lo que fuera por proteger a su diosa, si incluso le costase la vida.

Aunque hay algo que siempre llama la atención bajo esta máscara de sutileza y modales.

En sus ojos se refleja una intensidad de emociones demasiado cruda para una mujer de alta clase. Aquel hipnótico peligro que tiñe los orbes de la fiera agazapada en el espesor de la selva a la espera de su nueva víctima. Posee aquella fuerza que no viene con la violencia, sino con la mera seguridad de que puede contigo y con miles de ejércitos. Una tranquilidad enervante que es acompañada con una sonrisa amable y una mirada profunda, como si fuese intocable. Absolutamente nadie puede alcanzarla, siquiera acercarse a su reino interior. Enigmática, eso no se puede negar; bajo toda aquella amabilidad y cordialidad hay un muro de acero en el que se esconden sus secretos, aquellos que llaman, claman por ser descubiertos. Atándote lentamente, marcándote para siempre si es que tropiezas en sus trampas.  

Letal, muy pocos creen que aquella tranquila mujer es capaz de ensuciarse las manos con sangre pero no es más que la verdad. No tiene misericordia ni piedad contra sus objetivos; siendo ella la elegida para eliminar ciertos trabajos, desarrolló una exigencia propia. No existe fallo para ella. Debe ser la mejor en nombre de su hermandad y diosa.

Apasionada, se deja llevar por sus instintos e impulsos si se entrega demasiado a un ideal. Puede llegar al extremo de no medir consecuencias y lanzarse a por aquello que quiere obtener. Ella es un todo o un nada, el frío glacial o el fuego salvaje que consume todo a su paso. Ramya es un conjunto de extremos que permanece bajo un equilibrio aparente, pero al mero signo de peligro desata su caos en aquel que se atrevió en  irrumpir su paz.

HISTORIA


Mátenlos a ambos. Me niego a que esas... cosas ensucien mi hogar con su presencia.
– Atrévete a tocarles un solo cabello, Subhan, y serás tú quien sangres en este suelo.

Nacida a costas de un horrible acto, Ramya no llegó a este mundo con las mejores opciones. Morir a manos de la partera o vivir alejada de todo. Gracias a los incansables gritos de su madre, ella no fue asesinada; pero tampoco la salvó del todo.

Fue enviada al templo de la hermandad donde su condición de mestiza no tardó en develarse. Ocultaron su presencia confinándola a ser una de aquellas invisibles almas que mantenían el templo sin posibilidad alguna de alzar la mirada hacia las sacerdotisas o a los visitantes. Solo que la herencia paterna no tardó en mostrarse, enfrentando a cada visitante con aquella oscura e inquietante mirada con aquel regio orgullo que no era propio de una intocable. Y las sacerdotisas se lo hicieron pagar, sangró por cada mirada... por cada leve destello de rebeldía. Su espalda, piernas y brazos fueron marcados con tantos latigazos que era imposible contarlos. Solo que su fuego nunca fue aplacado, su dolor fue aquel combustible que encendió su ser devorando por completo la debilidad que residía en su ser. Marcando con aquellas llamas su futuro: sería una guerrera, costase lo que le costase. Y escabulléndose una noche, alzó aquella ofrenda a la gran madre prometiendo que alzaría su espada en su nombre.


¡¿Dónde estuviste, Ramya?! Estas sangrando sobre el suelo del altar. Esto costará caro... Espera... Por Krishna, niña, ¿De quién es toda esta sangre?

Desde aquella noche no permitió que absolutamente nadie utilizara su condición de mestiza para pisotearla. Si no la respetarían por la sangre que corría por sus venas, pues aprenderían a respetar la sangre que hacía correr. Las sacerdotisas encargadas de las intocables ya no podían siquiera acercarse a ella sin sentir aquel frío temor subiendo por su columna al momento que sus ojos oscuros se fijaban en ellas, por lo que movieron un par de hilos y se deshicieron de los castigos de la salvaje pasándole la responsabilidad a los guerreros.

Fue allí cuando la leyenda de "la fiera de Mumbai" comenzó a formarse. Intentaron miles de castigos, torturas inclusos, pero no lograban doblegar a la muchacha. Así que era hora de deshacerse de ella, debían matarla de tal manera que Vajra -su madre- no creyera que lo habían hecho ellos. ¿Qué mejor manera de lanzarla a las peleas clandestinas de mestizos? La devorarían en cuestión de segundos y ellos no tendrían ni una pizca de culpa, por lo que era el plan perfecto. Esa noche nadie apostó por ella y el público parecía feliz de ver carne nueva, sobre todo cuando se trataba de una mujer contra un hombre. Su rival fue un niño cuatro años mayor que ella, cuando en ese año Ramya cumplía los 10 años. Un grito dio inicio a la pelea y la niña ni se movió, siguió mirando a su contrincante con aquellas inquietantes orbes. No importó, de todos modos, puesto el niño se lanzó contra ella; en aquellas tierras era matar a tu contrincante y dar un buen espectáculo o morir de hambre. Un par de golpes la alcanzaron, pero cuando vio expuesto el cuello del muchacho... abrió sus fauces y desgarró aquella suave piel. El silencio se hizo en el lugar, puesto en el círculo no había ya una niña... había un tigre joven que observó a cada presente con la promesa de una muerte segura tiñendo aquellos ojos.


Van tres veces esta semana. Nadie se atreve a acercársele cuando llega frente al altar y ofrece su victoria a la gran madre. Una de las chicas dice que incluso trajo flores a la diosa.

Su devoción por Théa jamás mermó. Incluso cuando seguían usándola para ganar dinero fácil en los corrales de peleas, sabía que su madre celestial estaba junto a ella. Velando por su seguridad y bendiciendo sus pasos. Hasta que una noche la pelea le costó más de lo acostumbrado, su pobre dieta y las noches sin dormir le hicieron el trabajo difícil. Malherida, se arrastró hacia el altar y con lágrimas en los ojos alzó su vergonzosa victoria a la diosa sabiendo que no era digno de ella. Sin poder más, se desmayó entre las flores dispuestas para Théa, manchando con su sangre aquellos níveos pétalos.

Se despertó por un frío golpe: agua sobre su rostro. Aún boqueando por aire, una voz dura le ordenó que la acompañase siendo coreada por una rítmica serie de gritos controlados. Gritos de guerra. Golpeada y adolorida por la batalla de la noche anterior, acompañó a la alta mujer hacia una especie de patio. En aquel lugar siendo rodeada de soledad le comunicó que comenzaría su entrenamiento. Su madre había sabido de lo que habían hecho con ella y movió algunos hilos, entregándole la posibilidad de al fin aprender cómo defenderse de verdad. No se lo hicieron fácil, eso es obvio, pero con los años y sus logros fue ganando el respeto que merecía. Ya no era el miedo hacia ella lo que la mantenía a salvo, eran sus hazañas la que la protegían.  


No te acerques, es la mestiza. Shh... Que no te escuche, habla mas bajo. Supe que la aceptaron con sacerdotisa. ¿Y viste sus cicatrices? ¿Cómo es que tiene tantas, Théa sagrada?

El ritual de aceptación como sacerdotisa no fue fácil. Su madre era una de las sumas sacerdotisas por lo que tendría que enfrentarla para poder ser aceptada... y aún así lo hizo. El orgullo de Vajra no cupo en su pecho al ver a su Ramya siendo acompañada hacia el altar de la gran diosa para recibir aquel tatuaje que la marcaría como una más de las sacerdotisas.

Solo que un escalofriante hecho sumió en silencio todo el templo.

Era normal que los guerreros tuviesen heridas producto de las batallas o las mismas prácticas a la que se veían expuestos, pero con Ramya... era algo demasiado diferente. Al dejar su espalda descubierta para que el hombre pusiese la tinta en su piel, se vieron las marcas de su rebeldía: Horrendas cicatrices desfiguraban la piel de su cuerpo, siendo casi imposible aplicar la marca de iniciación. Ramya, insensible ante este hecho, descubrió su costado derecho ofreciendo aquel trozo de piel intacto, siendo la única de las sacerdotisas de tener la promesa tatuada en su costado.

Desde aquel día Vajra no pudo mirar a los ojos a su hija, sentía que era su culpa lo que le habían hecho.


Tu padre muere, hija mía. Desea verte, por lo que pienso que quizás busca tu perdón. Tu hermano estará allí, hazlo por él al menos...

Subhan, presa de un extraño mal, se hallaba postrado a la espera que la muerte lo reclamara. Los mellizos fueron los únicos descendientes que su esposa engendró, por lo que en ellos recaía su herencia. Mahavir, obviamente, sería su sucesor en su imperio petrolero... pero ¿Y la chica? Sin dar un solo espacio para la posibilidad de pedirle perdón por lo que le había hecho, encontró una rápida solución para evitar cargarle el problema a su nuevo heredero. Ramya se casaría, ya bastante tenía con el hecho de que era mestiza por lo que cualquier metamorfo de valía ni loco se casaría con ella... así que el dinero tendría que hacer su movimiento. Subhan llamó a un problemático contacto y le ofreció un intercambio, casi un trueque. Él se casaba con su bastarda y a cambio toda deuda quedaba olvidada, siendo su vida salvada.

Madre e hija no podían creer lo que escuchaban. Vajra por lo estúpido y necio que había sido aquel horrendo hombre que había llamado esposo y Ramya, por la idea de casarse. La mera idea de estar atada a un hombre le resultaba horrenda. El acuerdo fue sellado y a las dos semanas Ramya se casaba con un hombre que ni siquiera conocía.

Kushad, subestimando a su nueva adquisición, pensó que sería una excelente idea el forzar a la pequeña mestiza a adoptar el papel de esposa sumisa y complaciente. Intentando convertirla en una más de sus juguetes sexuales. Cuál sería su sorpresa que bajo ese silencio y tranquilidad se escondía una fuerza aplastante, dejándole en claro que era él quien estaba en desventaja allí.  En un intento de recuperar algo de su herido orgullo, Kushad le ofreció un trato a su pequeña rebelde. Él no volvería a intentar nada contra a ella, en cambio de que Ramya le obedeciese sin rechistar. Como lo dictaban las costumbres.

Mahavir siguió de cerca los pasos de su nuevo cuñado, vigilando cada simple decisión o movimiento que hacía alrededor de su hermana. Y esto no fue del agrado de Kushad –para nada-. Molesto con la situación, unas semanas más tarde, Kushad tomó la decisión de volar hacia New York, donde residirían lejos de cualquier vigilancia y podría hacer lo que quisiera sin temer que el mellizo de su esposa apareciese para rebanarle la cabeza.  


Nos iremos a New York. Hazme el favor de no ser un estorbo, Ramya, tengo cosas más interesantes que hacer más que arreglar tus desastres.

Aun cuando la tensión entre el matrimonio Bharti era palpable en la mansión, fingían a la perfección una armonía y afinidad matrimonial única frente a los amigos. Y su esposo hacía pagar su rebeldía mostrándola en celebraciones y reuniones, paseándola como un diamante exótico el cual todos debían admirar pero jamás tocar, además que sus órdenes son estrictas en su mansión. Ramya no debe salir sola, su guardaespalda debe estar a su lado. Mientras Kushad se enfocaba en sus negocios, Ramya se entretenía descubriendo la ciudad o visitando los templos ubicados en New York. Dos años han pasado ya desde su llegada y todo sigue en su eterna letanía. ¿Qué hará ahora? No tiene ni la mínima idea, pero el destino tiene demasiadas vueltas… y siempre tiene trucos bajo la manga para aquellos que menos se lo esperan.

Otros Datos

♤ Algo que nadie conoce es que es ella y su hermano planearon la muerte de su padre.

♤ Es escoltada por un guardaespalda (Theo Kalabris) siempre que deja su hogar. Si bien no lo necesita -por razones obvias-, debe guardar las apariencias frente a los humanos.

♤ Habla el inglés de manera fluida, pero conserva el acento.

♤ No teme a la muerte, sabe que cuando llegue su momento podrá enfrentarla sin miedo alguno.

♤ Le fascina todo lo que tiene que ver con las armas. Ella misma integró a sus conocimientos el manejo a armas de fuego y de mayor calibre, puesto su entrenamiento había cubierto solo armas blancas o cortantes.  

♤ Oculta sus cicatrices y las marcas de su antigua condición de intocable (tatuajes en sus manos y cuello) con un hechizo que debe renovar cada cierto tiempo. Un hechicero de confianza se encarga de esconder las marcas de su pasado.

Siempre va armada.  

♤ Debido a que creció en la más estricta de las enseñanzas y se formó en la rudeza de la batalla, su umbral de dolor es sumamente alto. Cualquier herida no es más que una pequeña molestia.

♤ Siempre se decanta por vestir las ropas tradicionales de su tierra, además de joyas. A su paso se escucha el suave tintineo de sus pulseras y tobilleras.

♤ Considera extraña la manera en que los demás se aferran a las cosas o personas. Absolutamente nada es eterno e imperecedero, la muerte arrasa con todo en algún momento.

♤ Aprendió a querer su mestizaje. Si alguien llega a tratar de humillarla por su sangre, simplemente hará correr la ajena por el suelo.

♤ No siente rechazo alguno por cadáveres y la muerte, es parte de su vida diaria. Para ella manipular un cadáver es tan normal como lo es mover una bolsa.

♤ Uno de sus mayores deseos es ser madre, pero con su infertilidad le es imposible. Piensa adoptar un niño en algún momento.

GUSTOS
♤ Practicar. Una de sus prioridades.
♤ La danza y el canto. Tararea por lo bajo cuando se encuentra muy concentrada.
♤ Sus herramientas de trabajo bien afiladas y cuidadas.
♤ El orden y una buena organización.
♤ La tranquilidad o el silencio.
♤ Las ropas de colores claros y femeninos, le encantan los vestidos o las faldas.
♤ Los espacios abiertos. Bosques, campos, selvas, etc.
♤ Arreglarse y estar presentable en toda ocasión.
♤ Conservar su cabello largo.  
DISGUSTOS
♤ El contacto ajeno, no maneja muy bien el que la toquen.
♤ Que traten de manera grosera a los demás. Malos modales, golpes sin mayor provocación son algunos ejemplos de lo que ella considera "grosero".
♤ Los sitios muy cerrados.
♤ Que su esposo la muestre como un objeto de colección frente a sus amigos.
♤ Ser controlada. Absolutamente nadie tiene poder sobre ella.
♤ El que vean su mestizaje como algo indigno.


You'll never walk alone
Khione
Admin
avatar
Mensajes :
341

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.