Diario KATT

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Diario KATT

Mensaje por Khione el Vie 12 Feb 2016, 19:12

2 de Octubre
Kat's Bedroom | Old Places

Extrañaba su diario. Quizás no era de las que pudiese expresarse de forma tan fácil y de la mejor manera esperable, pero en aquellas palabras... lo había logrado. Había sido libre de expresarse en cualquier forma posible sin temor a ser juzgada, pero ahora junto a snow-white -"su" gato negro-, sentía el vacío de no tener aquel pequeño diario junto a ella. Desde aquel día que lo había quemado en temor de que fuese encontrado por la guarda y confiscado, Kat había perdido su punto de control. Aquel que le permitía descargarse de la presión del mundo.— ¿Qué hacemos, snowy? — le preguntó al gato, quien a gusto por los mimos de los que era objeto, se mantenía en su regazo. Aquellos ojos del color del citrino se centraron en ella y un maullido apenas emitido se elevó entre ambos. Hubo una rápida inspiración y una carcajada triunfal segundos antes que la morena se levantase de un salto de su cama y se pusiese al viaje sus raídas zapatillas.

Era brillante. Una idea de oro puro, por todos los cielos.

Conteniendo su alegría, Katherina casi voló en dirección del almacén más cercano para comprar una libreta básica, azul y con una cinta de un profundo rojo. Si sus palabras podrían haberle costado la estancia... pues serían las palabras de otra las que la liberarían del peligro.

▣▣▣

Se pinchó el pulgar izquierdo  con la pluma en su burbujeante alegría, pero aún así esto no la detuvo. Sin preocuparse de aquel pequeño punto de sangre en su piel, la más pequeña de los Soreht abrió su nuevo "libro" y contempló las blancas páginas ante ella. Podría utilizar aquella libreta como diario, claro que sí, pero de tal manera la escribiría que si llegaba a manos ajenas se comprendiese como un borrador de libro. Algo salido de su imaginación y no de sus propias vivencias. Deos, era genial. Juntando sus manos, acarició la página en blanco y preparó el lápiz que daría comienzo a su nuevo escrito. Bien... llegó la hora ponerse manos a la obra.


The witch and the owl
Chapter 1: the beggining
Nota brujística: Una pizca de sal en cada ducha te liberará de cualquier carga negativa. ¡Chao chao malas vibras!
Había una vez...

Todo libro comienza así, ¿no? Pues esta vez la historia de nuestra pequeña brujita comenzará de otra manera, como ella lo merece.. porque ella no es igual a las otras brujas, ¿sabías? Por lo que comenzaremos con un... En una casa embrujada muy lejana existía una brujita y su búho blanco, quien vivía con su extensa familia de brujos y hechiceros muy conocidos entre las otras familias mágicas. Ella en vez de tener un gato negro, una serpiente malvada, una rana gorda o un cuervo como familiar, tal como todas sus amigas, ella tenía un lindo y blanco búho.

A pesar de que al principio la pequeña bruja se avergonzaba de tener a un búho de compañero de hechizos y le lloraba a su madre bruja que porqué los dioses la habían unido a tan horrible y blanco animal, la bruja se acostumbró a aquel ave de grandes y expresivos ojos. Juntos, la bruja y el búho, aprendieron miles de hechizos en esos años. Juntos.. tan unidos que las otras brujas comenzaron envidiar aquella bella conexión que existía entre ellos dos. Encontrando no mejor idea que separarlos, enviando a la bruja a un desconocido lugar al otro lado del mundo. Dejando tanto a la brujita como al búho en la más profunda de las tristezas.

¡No quiero estar aquí! — decía la pobre brujita llorando sus penas.— ¡Quiero estar con mi búho! — Pero no había nada que hacer. Para las brujas, estar sin su familiar era igual que ser humano. Toda su magia desaparecía, incapacitadas de poder seguir en sus vidas mágicas. Sola, en un lugar que no conocía, la bruja se encerró en una pequeña cueva que encontró para protegerse de las inclementes noches.— ¿Qué haré sin mi búho? — se preguntaba.— ¿Alguna vez volveré a su lado? — Y con lágrimas en los ojos, la pequeña se dormía arrullada por el canto de los árboles, arropada por un manto de estrellas y reposando su cabecita en una almohada de hojas. Así siguieron pasando los días, las noches... estando ella sola en aquella cueva. Solo que en un día de aquellos una muchachita apareció. Una muchacha de cabello de fuego. Asustada por enfrentar a aquella chica tan extraña sin sus poderes, la brujita no encontró mejor idea que intentar alejarla con hojas.— No quiero que me quemes. — le


You'll never walk alone
Khione
Admin
avatar
Mensajes :
341

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.